Los primeros años de vida es una etapa en que el aprendizaje y desarrollo de los niños se transforma en un desafío diario, transformando acciones como comer, caminar y el control de esfínter, en hitos que marcan el nivel de maduración de nuestros hijos.
Cada niño se desarrolla en sus funciones según sus tiempos y estimulación. Uno de los mayores desafíos que se enfrentan en la primera infancia es el proceso de control de esfínter. Dejar los pañales, para aprender a avisar e ir al baño, o no mojar la cama en la noche, requiere más que una conversación y estimulación, es necesario un desarrollo orgánico.
La edad estimada para que un niño desarrolle el control de esfínter es alrededor de los 2 a 3 años, siendo normal que posteriormente en ocasiones se orine, porque la consolidación del control de esfínter depende de la maduración de cada niño. “El control de esfínter se desarrolla de manera diferente entre un niño y una niña, por esta razón son los padres quienes tienen que incentivar a dejar los pañales a sus hijos a medida que maduran sin generar estrés en los pequeños”, explica Aurelio Cuéllar, pediatra con especialidad en neonatología.
Es importante que los padres eviten los retos, burlas o castigos ante algún tipo de accidente, siendo la comprensión y apoyo los pilares para que el niño desarrolle confianza y pueda asimilar este aprendizaje con cariño.
El tiempo que demore este desarrollo, no tendrá ninguna incidencia en el futuro, sino logra controlar esfínter con exactitud a cierta edad, lo importante es que se sienta en confianza para lograr la transición. Es importante tener en cuenta que el tiempo no es clave en este proceso, no existe ningún apuro.
¡Adiós Pañales!
Los pañales han acompañado a nuestro bebé desde sus primeros días de vida, razón por la cual dejarlos no será un asunto sencillo. Una de las primeras señales que los padres podrán percibir, es que el niño comenzará a avisar cada vez que se haga en el pañal, les molestará el olor y se sentirán incómodos.
Al respecto de las señales a las que los padres deben estar atentos para y apoyar a sus hijos, en el cambio de los pañales por el baño, el doctor Aurelio Cuéllar recomienda: “una buena comunicación, que los padres le enseñen al niño lo que es pipí o caca, que aprenda a distinguir. Deben conversar con el niño cuando este tenga una incomodidad, ese es un indicio de que algo está cambiando. Los padres deben preguntar e invitar a ir al baño”.
El camino al baño
Para facilitar la transición entre los pañales y el baño, podemos ayudar a nuestros hijos vistiéndolos con ropa adecuada para que no se transforme en un obstáculo ni limitación al momento de ir al baño. Tazas de baño especiales, adaptadas a la altura de los niños o pantalones sin botones, pueden ser importantes para facilitar esta tarea.Encontrar ropa que sea fácil de sacar es clave en este proceso.