Esa es la pregunta que suelen hacerse los padres primerizos cuando llegan con el recién nacido a casa. A continuación una guía para resolver dudas e inquietudes en esta primera etapa de la vida del bebé.
¡A dar pecho!
Al salir de la clínica, la nueva madre debe seguir practicando los consejos de su equipo médico para mejorar la técnica de lactancia y evitar futuros problemas. Es importante consultar -antes del alta médica- sus principales dudas sobre el amamantamiento y contar con el teléfono de la matrona o una enfermera que pueda asistirla, de ser necesario.
Para dar de mamar, siéntese con la espalda recta y apoyada sobre el respaldo de una silla o sillón. Es fundamental que esté cómoda, sin tensiones musculares. Hay otras posiciones -como recostada, de costado- que pueden servir si es que resultan cómodas para la madre y su pequeño. Siempre que el niño lo pida hay que amamantarlo; al principio, como mínimo cada 3 horas, hasta que lo indique el pediatra.
En la cuna
El niño debe estar de lado o boca arriba, nunca boca abajo. Para evitar que al regurgitar se atragante, colóquele una almohada o una toquilla debajo del colchón, en un plano inclinado de 20-25º, durante los primeros 6 meses. Estas medidas ayudan a reducir el riesgo del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante.
¿Tendrá frío?
Los recién nacidos, en especial si son prematuros, tienen mayor dificultad para controlar la temperatura. Es necesario mantenerlos adecuadamente abrigados, pero sin excesos. Es mejor que la ropa sea de algodón, ya que la lana les puede irritar la piel. Las manos y los pies de los bebés siempre están fríos, por eso es mejor tocarle la mejilla para medir su temperatura. Para saber si tiene calor, toque la nuca del pequeño; si está mojada (transpirada) es porque está muy abrigado o en un ambiente muy caluroso.
Tomarlo en brazos
Los músculos del cuello del recién nacido son débiles, por eso al tomarlo, la cabeza y la espalda siempre deben apoyarse en el brazo y en la mano. Generalmente no podrá mantener la cabeza levantada hasta el tercer o cuarto mes.
Cuidados del cordón
Aunque el cordón umbilical aún no se haya caído, es necesario lavar a los bebés todos los días, con un poco de agua y una esponja suave. En este período podría observarse una discreta secreción de mal olor que incluso puede teñir la ropa con escasa cantidad de sangre, hechos considerados normales. Pero si hay signos inflamatorios en la piel que rodea al cordón, ponga atención, porque ello suele ser señal de una infección -onfalitis- que sí requiere tratamiento. Esto se previene dejando secar el cordón al aire libre, sobre el pañal, y limpiándolo sólo con alcohol y gasa.
Deposiciones de transición
Durante las primeras 48 horas, el recién nacido elimina una deposición verde petróleo, oscura y ligosa, denominada “meconio”. Luego esta cambia de consistencia, se hace verdosa, frecuente, mucosa y finalmente se vuelve grumosa y de color amarillo oro. Por la presencia del reflejo gastrocólico es frecuente que cada vez que el recién nacido se alimenta, emita deposiciones. Esta transición es normal y no constituye diarrea o enfermedad.
¡Bajó de peso!
Todo recién nacido experimenta una baja de peso hacia el tercer o cuarto día de vida, equivalente al 10% de su peso de nacimiento. Ello se debe a la escasa ingesta nutricional que recibe los primeros días, frente a un gasto energético proporcional elevado. El peso de nacimiento se recupera normalmente, entre los 10 y 14 días después de nacido.
¿Y esos granitos?
El eritema tóxico es una erupción cutánea transitoria (aparece el segundo o tercer día y desaparece casi al final de la primera semana), que se caracteriza por pequeñas lesiones -áreas eritematosas- de 5 a 15 mm. de diámetro con una elevación amarillenta en el centro, semejante a una picadura. No necesita tratamiento, pero el sobreabrigo del recién nacido contribuye a su aparición. La sudamina, en tanto, se caracteriza por pequeña lesiones microvesiculares blancas, especialmente en la cara, y constituyen glándulas sudoríparas enquistadas. El milium nasal es sólo depósito de material sebáceo en la zona nasal. Todas estas condiciones descritas son totalmente esperables en un recién nacido.
¿Qué es normal en el bebé?
*Que tenga hipo.*
*Que estornude, frente al polvo o al sol, por ejemplo.
*Que regurgite después de comer y que devuelva un poco de leche inmediatamente después de tomarla o bien a la hora y media de haberla ingerido.
Artículo publicado en la revista PadresOk