Nueve meses en equilibrio – PadresOk

Nueve meses en equilibrio

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Las flores de Bach pueden convertirse en excelentes aliadas para combatir molestias típicas del embarazo como náuseas, dolores de espalda, ansiedad y alteraciones del sueño, permitiendo afrontar mejor los cambios físicos, mentales y emocionales de este proceso.

“El embarazo es una etapa bastante compleja desde el punto de vista emocional. Incluso si ha sido deseado y planificado, conlleva cambios muy importantes para la mujer, frente a los cuales debe adaptarse; en su cuerpo, en su vida, en su ritmo diario y en su vida de pareja. Y todo eso, evidentemente tiene un impacto en la futura madre”, sostiene la doctora Evelin Calderón, médico de la Universidad de Chile y terapeuta floral del Instituto Médico Bersant Clinique.

Es precisamente en ese proceso de adaptación que las Flores de Bach pueden ser de mucha utilidad. “Ayudan a enfrentar el embarazo sin temor, con más confianza en las propias capacidades, con más alegría y sin tanta ansiedad”, asegura. Asimismo, constituyen un recurso eficaz para atenuar ciertas molestias clásicas del embarazo como las náuseas, vómitos, la ansiedad y los cambios de ánimo, muchos de los cuales no pueden ser tratados con medicamentos por el riesgo que representan para la salud del hijo en gestación. La profesional aclara que ésta es una disciplina complementaria, y por lo tanto, no pretende reemplazar los tratamientos médicos institucionales, sino que más bien busca potenciar los resultados que éstos obtienen. “Por lo tanto, no está pensada como una terapia exclusiva”, advierte.

Terapia personalizada

El objetivo de las flores de Bach -en todo tipo de pacientes- es equilibrar estados emocionales alterados, ya que de acuerdo a esta disciplina, éstos vuelven más vulnerables a las personas frente a las enfermedades o bien, dificultan su mejoría una vez adquirida una patología. Logra a través del uso de sustancias naturales, que junto con nivelar la parte emocional, potencian su salud.

Son en total 38 esencias que se elaboran en base a flores silvestres, agua de manantial y calor, en forma de energía solar o por ebullición, donde cada una tiene una función especial”, precisa esta especialista. El terapeuta floral es quien podrá determinar cuáles son las esencias más indicadas en cada caso. Y ésa es, a juicio de la doctora Calderón, una de las mayores ventajas de las flores de Bach. “Es un tratamiento 100% personalizado. Si bien hay flores más características de ciertos estados (por ejemplo, la del nogal favorece los procesos de adaptación), la gran mayoría se hace a la medida de cada paciente, ya que esta disciplina considera que las mismas molestias no se producen por las mismas circunstancias en todas las personas”.

Por lo mismo, es recomendable contar con la asesoría de un especialista con amplio conocimiento del tema. “Su creador, el doctor Eduard Bach, decía que lo ideal sería que cada persona pudiera elaborar su propia terapia, pero también advirtió que muchas veces uno no es capaz de ver las causas que nos llevan a desarrollar estados emocionales disarmónicos. Es ahí cuando hace falta la visión de un terapeuta, alguien que mire desde afuera y ayude a identificar aquellas conductas que para nosotros es difícil reconocer”, afirma. Y si bien se trata de una terapia bastante segura, sin contraindicaciones ni problemas de interacción con otros medicamentos, tiene ciertas limitaciones. “Si una mamá tiene síntomas de pérdida, hay varias cosas que podemos hacer con las Flores de Bach, como manejar la ansiedad, la angustia, el miedo a la pérdida y la confianza en sus propias capacidades para continuar el embarazo, pero no se puede dejar de lado -como primer paso- la consulta con el ginecólogo y la realización de los exámenes correspondientes”, advierte.

Dolores que sanan

Dolor de espalda. Para contrarrestar este molestar hay flores que actúan en el ámbito físico directamente (la sensación de dolor), pero también se trabaja sobre el entorno emocional dentro del cual se desarrolla el embarazo. Por ejemplo, determinar si éste representa una sobrecarga para la mujer o si le genera mucha angustia. Es posible complementar el tratamiento con la aplicación tópica de alguna crema a la que se le agreguen ciertas flores, que por su efecto directo sobre el cuerpo ayuden a reducir la inflamación, a relajar la musculatura o a mejorar la flexibilidad. Infecciones urinarias. Varias terapias complementarias plantean que las personas que padecen esta patología en forma recurrente tienen como punto en común la vivencia de situaciones de miedo o temor frente a determinadas circunstancias. “En este caso, las flores de Bach complementan el tratamiento medico habitual, mejorando el área emocional, para que no se repitan estos cuadros”, explica la terapeuta. Al mismo tiempo, recalca que es importante conocer cuál es el contexto en el que surgen estas infecciones urinarias recurrentes y por qué la paciente se ha vuelto vulnerable a ellas.

Aumento de peso. Algunas flores ayudan a mejorar la conexión emocional con el hijo, lo que a su vez permite entender que los cambios corporales (como el aumento de peso y la pérdida de la silueta) son temporales y ocurren en favor del desarrollo adecuado del futuro hijo. También es conveniente trabajar la autoestima, de modo que la madre se sienta más cómoda con su nueva figura y no esté tan pendiente de los parámetros sociales respecto cómo debe ser su cuerpo. Si está comiendo más de la cuenta, se recomiendan flores que controlan la ansiedad y el apetito desmedido. Además de estas dolencias, esta especialista señala que la terapia floral puede ayudar a enfrentar emociones como la dificultad para aceptar el embarazo; miedo al parto, a los cambios corporales que éste implica, ansiedad y depresión postparto.

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