Infertilidad masculina – PadresOk

Infertilidad masculina

Compartir:
sad-man

Se estima que el 40% de los problemas de infertilidad en la pareja son atribuibles al hombre. Revertir el proceso depende de una oportuna consulta al especialista, a la causa del problema y la aplicación a tiempo del tratamiento adecuado.

La infertilidad masculina principalmente se debe a un bajo número de espermatozoides o por la poca movilidad que presentan éstos.

El doctor David Vantman, ginecólogo y director del Centro de Estudios Reproductivos, señala que pese a ello, “es raro que un hombre consulte por fertilidad. Más bien lo hace cuando su señora no logra un embarazo”. Es decir, no está incorporado en los varones la prevención, tal como ocurre con las mujeres, quienes por lo general consultan y se controlan.

Así, podría decirse que aún el tema de la incapacidad para concebir un hijo no está asumido por los varones, lo que dificulta aún más el proceso de diagnóstico precoz y tratamiento.

Una encuesta realizada recientemente por la empresa Mori en el Reino Unido así lo confirma. Reveló que más de dos tercios de la población británica asocia la infertilidad exclusivamente a problemas de la mujer y un cuarto de los entrevistados lo considera como un problema de gente mayor. Aún más, la mitad de los varones consultados considera que hablar de infertilidad masculina es “vergonzoso”.

No obstante, pese a la percepción de los varones, tanto hombres como mujeres tienen el mismo porcentaje de probabilidades de presentar infertilidad.

Causas de infertilidad en el hombre

Generalmente, los problemas en la fertilidad masculina se pueden clasificar en anomalías relativas a los espermatozoides, problemas hormonales y anatómicos. Las principales causas son:

– Infecciones: se pueden producir de tres tipos, a la próstata (prostatitis), al epidídimo (epididimitis) y al testículo (orquitis). La más frecuente es la orquitis urliana que se produce por la papera, que puede causar un 70% de esterilidad si no se trata a tiempo. Según una investigación del Instituto de Infertilidad Materno-Infantil de la Facultad de medicina de la Universidad de Chile, las enfermedades de transmisión sexual son una de las principales causas de dificultades en la concepción en ambos miembros de la pareja.

– Criptorquídea o testículo oculto: lo normal es que al año de vida, el testículo -que se encuentra a la altura del riñón- baje hacia al escroto. Pero hay casos en los que este descenso no se produce, lo que constituye una causa de esterilidad en el 80% de los casos. La solución es un tratamiento quirúrgico.

– Torsión testicular: hay casos en los que los testículos suben y bajan desde y hacia el escroto. En este vaivén, el testículo se puede torcer, lo que lo daña directamente las células espermáticas. Esto también se soluciona con una operación. La que debe realizarse antes de las ocho horas después de producida la torsión.

– Traumatismos o golpes: se produce cuando se daña el tejido testicular. Esto hace que el cuerpo genere anticuerpos hacia estas células, lo que las inactiva. La mayor cantidad de casos se produce por agresión o por deportes.

– Varicocele: es una de las causas más frecuentes de esterilidad masculina. Se trata de una insuficiencia venosa de las válvulas que transportan la sangre hacia el pene. Su tratamiento consiste en una operación bastante simple, que mientras antes se realice, menor será la posibilidad de quedar estéril.

– Disfunción eréctil: cuando no puede tener una erección, no puede fecundar al óvulo. Este problema se trata con medicamentos como el viagra, prótesis, inyecciones o con tratamientos psicológicos.

– Quimioterapia y radioterapia: estos procedimientos producen una carga de tóxicos a la gónada, que daña a los espermatozoides.

– Hipertermia: Los testículos deben estar a 2º C menos de la temperatura corporal que normalmente tiene una persona (36 º C). Si aumenta la temperatura, disminuye la producción de espermios. Por ello es importante prevenir, cuidando que niños y adultos no se expongan a cuadros febriles prolongados y, en el caso de los niños, que los testículos desciendan a tiempo.

– Tóxicos: está comprobado que la influencia de sustancias como cigarrillo, alcohol y drogas en el hombre es una de las causas más dañinas para su fertilidad.

Cómo se detecta
La infertilidad masculina se detecta por medio del espermiograma que consiste en examinar en el laboratorio una muestra fresca de semen obtenido por masturbación y en la que se determina el número, movilidad y la forma de los espermatozoides, así como también la presencia de infección seminal.

Para realizar este examen se solicita unos 3 días de abstinencia sexual previa. El semen se deposita en un frasco limpio y se lleva a un laboratorio lo antes posible para su estudio. Generalmente se realizan tres espermiogramas separados por unos 30 días, ya que una persona puede presentar diferencias entre un momento y otro.

El semen normal contiene a lo menos 20 millones de espermatozoides por centímetro cúbico de los cuales a lo menos el 50% deben presentar buena movilidad y morfología. El volumen seminal debe ser entre 2 y 5 cc.

Debe estudiarse además algunas características físicas y la presencia de células que puedan indicar infección seminal.

Otra prueba a partir del espermiograma es el estudio del comportamiento de los espermatozoides en contacto con una muestra de moco cervical de la mujer para así determinar si el moco los inmoviliza.

El doctor Vantman indica que si bien este es un examen indispensable, es igual de importante que el paciente aporte todos los antecedentes de su historia clínica al especialista, para así determinar las posibles causas a través de un examen físico cuidadoso y estudios de laboratorio. Estos podrían ser mediciones hormonales y una evaluación urológica.

Así, luego de un completo análisis -asegura el doctor Vantman- es posible orientar el tratamiento de la anomalía específica del varón, que no le permite fecundar, y la vez una terapia global junto a su pareja. “Esta es la única enfermedad de la especie humana que es de dos”, afirma.

Tratamiento

Según indica el especialista, los tratamientos son múltiples. Dependiendo el origen del problema, se intenta mejorar específicamente, por ejemplo, mediante una intervención quirúrgica.

También existe la posibilidad de congelar espermios y utilizarlos en fertilizaciones in vitro, lo que depende de la calidad de los espermios obtenidos y del nivel de “mortalidad” en el proceso de congelamiento y descongelamiento.

Uno de los últimos experimentos médicos es una técnica que pasa por alto esos inconvenientes y que consiste en el trasplante de células germinales al testículo del paciente. Así, los espermatozoides que producen esas células se desarrollan en el testículo receptor, se extraen y se introducen en el del donante para que éste tenga una eyaculación sana.

No obstante, esto aún está en una fase experimental y los mayores esfuerzos continúan estando en la mejoría de las causas femeninas de esterilidad, ya que en el caso de los varones se conoce poco sobre el origen de su infertilidad y, por tanto, existen escasos tratamientos especialmente diseñados para lograr la concepción de un hijo.

Articulo Previo

Aftas y herpes: Sobrevivir a la molestia y el dolor

Articulo Siguiente

“La Fertilidad tiene un Límite. Infórmate y Decide”

Te podría interesar

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *