Adivina… ¿Quién es?
Este juego utiliza como base fotografías familiares y permite al niño aprender a reconocer a los miembros más cercanos de su familia. Seleccione fotos de cara, colóquelas en una bolsa transparente, sáquelas de una en una y señale el nombre de la persona a la que corresponde. Primero los adultos pueden darle el ejemplo al pequeño y luego éste debe seguir el juego.
Mano de títeres
Son excelentes para entretener a un bebé o a un niño pequeño, y lo mejor es que son fáciles de confeccionar. Si la familia viaja o sale de paseo pueden llevarse en una ‘bolsa mágica’. Es ideal que sean de colores llamativos y variados. Se pueden hacer con un guante, donde cada dedo sea un títere; con palos de helados a los que se les pegan caritas de cartón o stickers; y, si no hay más recursos disponibles, pintarlos directamente sobre las yemas de los dedos.
Bolsa de los sentidos
Los bebés conocen el mundo que los rodea a través de los sentidos, por lo que es importante estimular cada uno de ellos. En esta bolsa (de tela, ideal si es de colores o diseños llamativos) puede incluir un espejo plástico irrompible para estimular la vista; envases plásticos herméticos que contengan arroz, granos o monedas para agudizar el oído, así como también un juego de llaves o un juguete musical.
Para estimular el tacto seleccione diferentes texturas: papel corrugado, celofán y medias rellenas con material que pueda apretar, como arroz y botones. El sentido del olfato puede estimularse con hierbas perfumadas, como menta, lavanda, flores, hojas de limón o naranja o un ‘tuto’ con el aroma de mamá.
Espejito, espejito
Usando un espejo pequeño plástico, haga que la luz se refleje a manera de flash, o coloque papel aluminio brillante en algunos objetos, de manera que la luz capture la atención del pequeño.
Carrera con obstáculos
Además de entretenerlos, esta actividad le enseñará a comprender conceptos como abajo, encima y cerca. Ponga unas almohadas y cojines en forma de torre y cúbralas con una sábana. Pídale al bebé que suba ‘la montaña’, pero sostenga su cuerpo o sus manos mientras escala. Recuerde hablarle acerca de lo que está haciendo.
¿Otra alternativa? Construya un puente para que su bebé gatee debajo. Puede ser una silla o mesa, o dos sillas colocadas de espalda con un espacio entre ambas, cubiertas por una toalla. También sus piernas, estando de pie o sentada, pueden servir como puente. Describa lo que su bebé hace mientras pasa debajo.
Cajas de diversión
¿Se ha fijado que, muchas veces, a los bebés les resultan más atractivas las cajas que envuelven los regalos que su contenido? Por eso, córtele unas ventanas a cualquier caja y convierta las tapas en una puerta. En otras ocasiones, la caja puede ser un bus, un avión o un túnel. Este tipo de juegos estimula el desarrollo de las destrezas motoras, la imaginación y el juego simbólico.
Pequeños coleccionistas
Incentive a su hijo a recolectar cosas durante los paseos: hojas, semillas, plumas o conchitas de mar si están cerca de la playa. Así, además, lo estimulará a fijar su vista en todo lo que lo rodea. Los objetos deben estar muy limpios y no ser tóxicos ni tener orillas cortantes. Tampoco deben ser muy pequeños, para evitar que el niño intente tragarlos. Organice y pegue los materiales de una forma atractiva. También puede colocarlos en pequeños envases o incluso en cajas de huevo, especialmente si se trata de objetos como semillas, hojas y conchas.
Básquetbol junior
Los juegos con pelotas ayudan a desarrollar la coordinación visual-motora y las destrezas motoras. Se requiere una pelota grande, de plástico ligero o goma-espuma, de unos 30 cm. de diámetro aproximadamente y un canasto, bañera o caja lo suficientemente grande para que la pelota entre con facilidad. Coloque contra la pared, dentro o fuera de la casa, el canasto u otro contenedor grande. Pare al bebé a unos 30 cm. de distancia del canasto, pásele la pelota y anímelo a tirarla y ¡encestar!.
Tesoro escondido
Éste es como el juego de las escondidas, pero con un tesoro, y el pirata da las señales para encontrar el escondite. Escoja un juguete especial o un regalo para el bebé que haga que la búsqueda valga la pena. Esconda el objeto de manera que el encontrarlo no sea ni muy difícil ni demasiado fácil. Traiga al bebé a la habitación y dígale que ha escondido un tesoro. Bríndele algunas pistas diciéndole: “¡Te estás acercando!”, o “¡Te estás alejando!”. Esconda algo diferente cada vez, para mantener al niño interesado.
Publicado en Revista PadresOk