Testimonios de lactancia – PadresOk
Testimonios de lactancia
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El primer vínculo con el hijo recién nacido comienza con la lactancia. Pareciera ser un camino fácil, sin embargo, nuestra experiencia nos dice que dar pecho a un hijo no es siempre tarea sencilla. Ya desde la clínica escuchamos distintas opiniones: ‘Déle cada 4 horas’, ‘Uf, usted es muy blanquita, le va a doler’, ‘Parece que quedó con hambre’.Son muchas voces, que no siempre facilitan el proceso.

En esta edición queremos hablarles desde la experiencia de Francisca Orchard, matrona especialista en lactancia (*). El caso que expone es un ejemplo claro que pedir ayuda y encontrar apoyo abre las puertas hacia una lactancia exitosa, que como ya sabemos es mucho más que dar leche ¡Es apego!. Este es el testimonio que nos entrega.

“Antonia, a las 40 semanas de embarazo es intervenida por cesárea. Su recién nacida fue puesta al pecho y tuvo una succión inicial vigorosa, sin separarse de su madre. Sin embargo, el segundo día, por sugerencia de la matrona de turno, su recién nacida recibió suplemento lácteo, argumentándose poca cantidad de leche materna. La mamá que había asistido a preparación prenatal y había decidido amamantar a su guagua, se sintió ambivalente y confusa. Nada fuera de lo normal había ocurrido a su guagua como para insistir en el relleno.

Ya se había incorporado la leche de fórmula y opiniones varias irrumpían en el deseo de la madre y el proceso de amamantar y, por lo tanto, el camino se hizo cuesta arriba. Cada vez que Antonia quería amamantar, su guagua estaba dormida, por la cantidad de leche artificial que le habían dado. La madre se sintió sola, angustiada y pensó en la idea de no amamantar.

Luego de la primera noche en su casa, la llamé y decidí ir a visitarla, porque en su voz sentí que estaba muy angustiada. Al llegar, encuentro un ambiente muy caluroso. La guagua estaba con sed, hambre e irritada. Los padres inexpertos y SOLOS. Bajé la temperatura de la casa, contuve a la madre y observé sus pechos llenos de leche. Le pedí que me mostrara la forma en que estaba amamantando: lo hacía sentada al borde de la cama, en posición rígida, apoyando la cabeza de la guagua en el codo. Sujetaba su pecho como pinza, e introducía el pezón en una boca casi cerrada, poniendo cara de dolor. ¡¿Cómo lo iba a disfrutar?! Si cada vez que imaginaba este momento, el dolor y la angustia venían a su cabeza. Su guagua en el intertanto lloraba,  sin querer amamantar, aunque tenía el pecho en su boca. Procedí a sentar a Antonia, ubicando unos cojines que le permitieran descansar y apoyar su espalda y brazos en un lugar cómodo.

Tranquilizamos a su guagua y la acercamos al pecho, asistiéndola en posición “guata con guata”. La niña espontáneamente abrió su boca y la ayudamos a tomar el pezón completo.

Antonia se sintió cómoda y se relajó al ver que la guagua succionaba. Y su guagua succionó al sentir a su madre más relajada. La mamá tenía ahora las manos libres y podía acariciarla y estimularla. La lactancia ya no le dolía, y la guagua abría sus ojos y continuaba con succión vigorosa. La leche fluyó y escuchamos como su guagua tragaba y movía rítmicamente su mandíbula. ¡Lo logramos!… Ahora ambas disfrutan del encuentro a través de la lactancia.

Después de 2 días de este apoyo, Antonia asistió a control, donde el peso de su guagua indicó que había subido por sobre las expectativas. Una simple ayuda nos permitió continuar con lactancia y evitar la alimentación suplementaria, en un recién nacido sano, en que solo el apoyo, la espera y la contención, hicieron lo suyo”.

(*) Francisca Orchard es matrona de EspacioCrianza… Porque para criar se necesita mucho más que a uno.

   

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Comentarios

  1. Mi sueño era darle leche materna a mi hija. Nunca me imaginé con una mamadera con leche artificial.
    El pediatra que recibió a mi hija siempre la encontró bajo peso. Que mi leche era mala. Que hasta cuando insistía con darle pechuga si no servía de nada. Fui a la clínica de lactancia: al doctor no le gustó. Tomé gotas de homeopatía. Lo único que no hice fue tomar Surpilan porque no estaba de acuerdo.
    El doctor me tenía estresada. Me hizo sentir pésima madre. Hasta que al final lo cambié.
    Fui a uno que es partidario de la lactancia materna. Lo primero que hizo fue tranquilizarme. Me dio a tomar otro remedio, que no afecta a la cabeza y a probar.
    Después de un mes mi hija había subido un kilo!!!!! Y le di papa hasta los 9 meses y medio.
    Hasta ahora me emociona recordar lo mal que lo pasamos al principio y los buenos resultados obtenidos al final.

  2. Todos nos hablan de las maravillas de la maternidad, pero nadie de lo dificil de la lactancia, sobre todo para las primerizas.. tengo dos maravillosos hijos, con el primero, nacido en clinica fue horrible, parcecido al caso anterior, una enfermera llega, yoaun sin reponerme de la anestecia, y me dice tome dele pecho, y yo … como le doy! fue horrible no pare de llorar esos 3 dias en la clinica porque no podia darle de mi leche y claro se lo llevaban y le deban relleno aunque yo les preguntaba y me decian que no y el llegaba satisfecho a mi lado, llegue a mi casa y la leche salia por litros de mis pechos, pero ya me habian echo tanto daño sicologico, qu eno podia, que le diera reklleno, que si no lo dejaban hospitalziado, en fin, nunca accedi al relleno asi que con mucho dolor (grietas) le di primero con un chupete en mi pecho hasta el mes, me quite el miedo y pudo mamar feliz, los dos fuimos felices..
    Con mi segunda hija fue todo lo contrario, tuve un hermoso parto natural, sin quimicos, solo lo que mi cuerpo quisiera, y llego ella vivaz, energica y yo 100% con todos mis sentidos, la pusieron en mi pecho y sola se agarro y nunca tuve ningun dolor, y hasta hoy (6 meses() toma de su tetita
    Mujeres, recordemos que estamos preparadas para ser madres, dejemos de lado las comodidades clinicas, ellos nos ven como dinero y que pase la siguiente… lo mas lindo es amamantar, el dolor es parte de ello, nadie dijo que seria facil, intentemoslo y no tomemos el camino facil…

  3. En mi caso la lactancia no fue un buena experiencia.
    Sali de la clinica sin poder darle 100% pecho a mi hija, ella no queria agarrar el pecho y para peor en la clinica le habian dado relleno y ella se acostumbro a eso y yo tenia muy poquita leche por la poca succion que habia. La primera semana en mi casa fue horrible, no habia caso con el pecho, asi que opte por el relleno, ahi fui feliz y aprendi a disfrutar a mi hija y gracias a Dios ella ha sido muy sanita.
    Ahora estoy con todas las ganas de tener otro bebe, pero con la experiencia que tengo, prohibire que el la clinica le den relleno y la pondre altiro al pecho, son experiencias de las cuales vamos aprendiendo. Nadie dijo que seria facil !!!.
    Saludos

    Pily

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