No todo lo que leemos sobre crianza es verdad – PadresOk
No todo lo que leemos sobre crianza es verdad
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La información sobre crianza abunda en Internet. Blogs que se dicen ser “especializados” entregan información imprecisa, incompleta y hasta antojadiza.

Por eso, no creas todo lo que lees sobre paternidad y, sobre todo, guíate por su sentido común.

Hago estas reflexiones a propósito de un blog español con el que me topé, de cuyo autor solo aparecen sus dos primeros nombres: Luis Carlos. En sus “post”, este señor señalaba que criar es lo más parecido a estar preso. Asegura que los hijos controlan los horarios, las horas de sueño, los hábitos. Y añade que por ellos hay que encerrarse en casa muchas veces, al punto de sentirse sofocados. En mi opinión, Luis Carlos nunca ha visitado una cárcel y tampoco ha disfrutado del placer de cuidar un hijo.

Inspirada en sus descargos, escribí el siguiente texto: “10 maneras en las que tener un hijo pequeño se parece a vivir ¿preso?”

1. “No puedes hacer nada sin supervisión constante”. Llevo 18 años de ser madre y jamás mis hijos han sido mis supervisores. Mi supervisor clínico tiene nombre y apellido.

2. “Cada mañana comienzas con alguien gritándote para que te despiertes”. Si asumimos que los bebés o guaguas lloran y a eso se le llaman gritos, sí, de acuerdo. Pero es distinto el llanto de una guagua al grito de un gendarme. Además, el niño grita porque necesita algo.

3. “Siempre estás aterrorizado de que algo malo pasará cuando estás en la ducha”. Si a alguien le pasa esto, le recomiendo que vaya al sicólogo, para que revise sus rasgos paranoideos y catastróficos.

4. “Siempre temes de que alguien se meterá a tu cama durante la noche”. Si se colecha -o duerme con los hijos muy pronto se van. Y, por Dios, qué relajo y tranquilidad se siente al hacerlo. No todo lo que leemos sobre crianza es verdad

5. “La hora de la comida está cargada de tensión”. Es verdad que no siempre es fácil comer con hijos pequeños, pero se puede lograr hacerlo en paz. Tensión es una palabra muy fuerte para en realidad querer decir “incomodidad”.

6. Siempre hay alguien vigilándote cuando vas al baño. Sí, ocurre durante algún tiempo. Y es más pesado para las madres y padres separados o solteros que para los que comparten crianza. Lo bueno es que los niños aprenden muchas cosas al acompañarte al baño. Si no quieres que lo hagan, después no te quejes de que tu hijo se tarda mucho en dejar los pañales.

7. Nunca puedes elegir que películas verás y se vuelve imposible escucharlas por encima de los aullidos y gritos. No es así. En algún minuto las guaguas se duermen y si cuesta mucho, hay que pedir ayuda. Tengo 18 años de madre y en este tiempo he visto muchas películas y series, he leído, escrito, facebookeado y twitteado. Por favor, no más textos adulto-centristas y burlescos hacia nuestros propios hijos, porque no son constructivos y finalmente nos dejan en ridículo a nosotros, los adultos, sus madres y padres.

   

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