Cuidados de la piel del recién nacido – PadresOk
Cuidados de la piel del recién nacido
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Columna doctor Fernando Ruiz-Esquide.

Antes de nacer el feto está sumergido en el líquido amniótico y al abandonar el útero se enfrenta a un ambiente seco, completamente distinto. Esto hecho determina una serie de cambios esperables en su piel, que muchas veces desaparecen espontáneamente. La importancia de comentarlos está en que suelen alarmar a los padres, siendo motivo frecuente de consulta al pediatra.

Unto sebáceo. La presencia  de unto sebáceo o vérnix caseoso es propia de los niños de término y está ausente tanto en los que nacen prematuramente como en los niños que nacen de post término. Se origina de las glándulas sebáceas de la piel fetal y tiene una importante función protectora. En las maternidades existe la costumbre muy arraigada de retirarlo con una gasa al momento de nacer, pero ello es un error. Hay que dejarlo que desaparezca espontáneamente o con el primer baño del niño.

Cordón umbilical. Empecemos por reiterar a los neonatólogos la sana recomendación de contar los 3 vasos del cordón al momento de ligarlo. La ausencia de una arteria alerta de manera sencilla la posibilidad de malformaciones digestivas o renales. El cordón se desprende  espontáneamente a los 7 a 10 días, luego de un proceso de momificación, ahora que fuera del útero está en un ambiente seco. No requiere de mayores cuidados, salvo el de tomar la precaución de asearlo con algún desinfectante alcohólico que ayuda a su deshidratación fisiológica. Hay que fijarse en la piel de la base del cordón. Ésta debe estar sana. Si hay un rodete enrojecido, puede existir una peri onfalitis. En este caso se debe consultar al pediatra.

Dermatitis de la región glúteo genital. Esta zona de la piel del bebé debe lavarse con abundante agua tibia, directamente en el grifo del lava manos, cada vez que el niño se orine o se ensucie. Esta simple y económica medida es lo más importante para prevenir la dermatitis amoniacal o por candidiasis.  Podemos ayudarnos con jabón de glicerina o alguna crema de limpieza, cuidando de retirarla completamente con el enjuague. Luego de secar cuidadosamente se puede usar un pañal de tela o de celulosa, desechable, de buena calidad. En los días de sol, puede aprovecharse la acción curativa solar de la tarde, asoleando esta región del niño, sin ropa. El pañal de celulosa, ha contribuido a disminuir la dermatitis irritativa, pero hay que tener cuidado, porque algunos producen alergia y en tal caso hay que usar el pañal de tela tradicional. Cuando aparece una dermatitis glúteo genital, esta puede tener dos grandes causas, la amoniacal por la acción irritativa de la orina y las deposiciones o por Cándida albicans, una levadura que a veces es bastante rebelde a los tratamientos. Como norma general, las madres pueden usar alguna crema a base de óxido de zinc. Deben preferirse las cremas a los ungüentos, porque se trata de una zona húmeda del cuerpo.

Eritema tóxico. Es una lesión benigna muy común de la piel del bebé.  Aparece ya al primer día de vida. La lesión típica es una papulita de 1 a 3 mm de diámetro que evoluciona a una pústula con un halo rojo. Se localiza  preferentemente en la cara y el tronco. Más raramente se extiende hasta las extremidades, pero respeta las palmas y plantas.

Puede confundirse con un acné o una infección de la piel, pero las mejores pistas son la precocidad de la aparición, 1° o segundo día y lo cambiante de las zonas comprometidas. Por lo voluble de las zonas comprometidas se piensa que puede ser de origen alérgico. Correspondería, entonces, a la primera alergia que experimenta el ser humano. Al aseo de la piel con suero fisiológico acelera su desaparición.

Acné neonatal. Se trata de protuberancias blanquecinas o rojizas en las mejillas,  frente y barbilla. La espinilla es el elemento clínico esencial.

Se origina por una sobre estimulación de las glándulas sebáceas del niño por parte de hormonas maternas, que llegan al bebé en las últimas semanas del embarazo y con el amamantamiento. Suele iniciarse en los primeros días de vida o más tarde y puede durar hasta los dos meses.

La prevención es el aseo con gasa humedecida con solución fisiológica o un jabón neutro para bebés. No se deben frotar ni apretar las pápulas y nunca  usar un aceite ni lociones. Hay que recordar que este acné no es infeccioso. La lesión puede ser parte de la “crisis genital del recién nacido” que se caracteriza por hiperpigmentación de los genitales, tumefacción mamaria y secreción vaginal mucoide o hemorrágica.

La lesión típica es el comedón o espinilla de la cara. Existen antecedentes familiares y estos niños tienden a recurrir con el acné juvenil.

La mayoría de los casos se resuelven espontáneamente. Muy pocos requieren de eritromicina oral, peróxido de benzoilo o hidrocortisona en crema, que deben ser indicadas por el pediatra o el dermatólogo.

 

 

 

   

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