Cuidados veraniegos de la embarazada – PadresOk
Cuidados veraniegos de la embarazada
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Por dr. José Andrés Poblete.

Con la llegada del verano, las pacientes embarazadas suelen preguntar cuáles son los cuidados adicionales que deben realizar en esta época del año, dudas como: cuánto sol pueden tomar, qué tan largos pueden ser sus viajes y que alimentos deben evitar.

Si bien la mujer debe tomar precauciones para mantener un embarazo saludable, en la época estival existen algunas condiciones particulares que obligan a ser más precavidos con una mayor cantidad de elementos que pueden poner en riesgo la salud de la madre y de su feto.

El verano se caracteriza por las actividades al aire libre, por lo que obviamente, hay una mayor exposición solar. ¿Cuáles son los riesgos del sol? Las hormonas del embarazo producen cambios en la coloración de algunas áreas de la piel. De hecho, existe una hiperpigmentación llamada cloasma que se puede presentar en las mejillas y alrededor de la boca, se oscurecen los pezones y aparece una línea delgada que va del ombligo al pubis que coloquialmente denominamos “línea parda”.  Por lo tanto, la primera recomendación es evitar la exposición directa al sol y utilizar todos los días bloqueador solar de alto grado. Es necesario además mantener una hidratación abundante, ya que el calor aumenta la pérdida metabólica, y eso requiere consumir al menos 2 litros de agua al día para evitar la deshidratación y los calambres.

En relación a las comidas, en el periodo estival aumenta el consumo de alimentos crudos, tales como el tártaro, ceviche o el clásico sushi. La mujer embarazada NO debe consumirlos, así como tampoco quesos artesanales. Esto se debe a que una de las infecciones más graves que puede afectar a las mujeres en periodo de gestación, es causada por la Listeria Monocitogenes. Se trata de una bacteria que puede contaminar alimentos de origen animal, carnes y lácteos no pasteurizados.  Esta bacteria se dirige al tejido placentario, desde donde puede infectar al feto, causando abortos en el primer trimestre, partos prematuros y hasta la muerte fetal en la segunda mitad del embarazo. Desafortunadamente esta bacteria no es eliminada con la congelación de los alimentos, por la tanto , la prevención es evitar la contaminación de los alimentos.

Ante la pregunta ¿puedo viajar? Obviamente que la respuesta varía según cada caso. Si el embarazo es normal y la mujer no tiene factores de riesgo, como metrorragia o síntomas de parto prematuro, no es necesario que evite los viajes. Si lo realiza en auto, y el traslado dura más de 2 horas, lo recomendable es efectuar paradas cada cierto tiempo para caminar, hidratarse y así evitar calambres. Por cierto, de preferencia viajar en los asientos de atrás y con uso normal de cinturón de seguridad. Los viajes en avión son seguros de realizar hasta las 30 semanas de embarazo, independientes de su duración. Si el viaje dura más de 5 horas, se recomienda el uso de medias elásticas para evitar la congestión venosa y la trombosis de extremidades inferiores.

Durante las vacaciones, no realizar actividades extremas o de alto impacto, que pongan en riesgo la integridad física del embarazo.

Preguntar a su médico por un pequeño botiquín como analgésicos o antiespasmódicos y tener presente la ubicación del Centro de Salud más cercano al lugar de las vacaciones.

   

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