Afecciones cardíacas infantiles ¿Cómo está su corazón? – PadresOk

Afecciones cardíacas infantiles ¿Cómo está su corazón?

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El corazón de un niño puede presentar distintas patologías. Éstas van desde afecciones menores que sólo requieren de un control periódico, hasta patologías severas que hacen necesaria la cirugía. La mayoría son detectables en un control pediátrico que considere un adecuado examen físico, junto al análisis de los antecedentes familiares del niño.

Las enfermedades al corazón muy raramente se presentan sin previo aviso. Según la doctora Pilar Arnaiz, cardióloga pediatra de la Pontificia Universidad Católica de Chile, aunque existen enfermedades cardiacas difíciles de detectar, incluso por el cardiólogo, la mayoría de las afecciones al corazón son factibles de pesquisar en un control adecuado del pediatra, que incluya un análisis del historial familiar y personal, junto a un exhaustivo examen físico.
Al respecto, la especialista indica que en los controles pediátricos de rutina, más del 50% de los niños es diagnosticado con soplos cardiacos, los que en un 80% son normales o benignos. Éstos, también llamados soplos inocentes o fisiológicos, corresponden al ruido ocasionado por el flujo sanguíneo en el corazón o en los vasos sanguíneos, sin que exista la presencia de una cardiopatía asociada.
La profesional explica que sólo el 20% de los soplos pesquisados constituyen una cardiopatía, es decir, mal congénito o adquirido que afecta al corazón, arterias coronarias, músculo o válvulas cardíacas. Estas afecciones sí requieren control especializado y deben derivarse al cardiólogo pediatra, quien completará el estudio del niño con exámenes como ecocardiogramas, radiografías de tórax y electrocardiogramas.

Males congénitos
En Chile, cada año nacen 2.600 niños con cardiopatías, lo que constituye el 1% de los recién nacidos vivos, de los cuales el 50% necesita ser intervenido quirúrgicamente durante el primer año. La profesional de la Universidad Católica señala que se trata de los casos más graves de la cardiología pediátrica, los que requieren evaluación especializada, complejos exámenes y traslado oportuno a centros cardio-quirúrgicos pediátricos.
Algunas de las patologías congénitas más comunes son la transposición de los grandes vasos o Tetralogía de Fallot, drenaje venoso pulmonar anómalo obstructivo, síndrome de hipoplasia de corazón izquierdo, asfixia perinatal con insuficiencia cardiaca y arritmia cardiaca grave. La especialista indica que la gran mayoría de las cardiopatías congénitas diagnosticadas en recién nacidos requieren cirugía de urgencia, y su pronóstico depende de la oportunidad de la intervención y las condiciones del traslado a centros especializados.

Contra reloj
La doctora Pilar Arnaiz señala que es en los servicios de atención de urgencia pediátrica donde también se detectan cardiopatías graves en los niños. Aquí se identifican patologías como la coartación aórtica en recién nacidos, que han egresado del hospital y consultan con un cuadro de shock, la comunicación interventricular mediana a grande y el ductus arterioso persistente significativo, presente en lactantes menores de seis meses que consultan con cuadros de insuficiencia cardiaca. Estas últimas afecciones constituyen el 30% de las cardiopatías de nacimiento.
Por tratarse de urgencias estas afecciones requieren de un diagnóstico certero y un manejo rápido y altamente especializado, y su evolución dependerá de la oportunidad del diagnóstico y del tratamiento quirúrgico o médico. La especialista indica que si se trata de afecciones que son pesquisadas durante el control rutinario con el pediatra, es decir, sin la presencia de síntomas importantes, puede tratarse de un soplo inocente o funcional, una comunicación interventricular menor, un ductus pequeño, una comunicación interauricular y una estenosis valvular pulmonar o aórtica leve, entre otras afecciones menos frecuentes.
La mayoría de estas cardiopatías infantiles son manejadas por el cardiólogo pediatra a nivel ambulatorio, tienen en general un muy buen pronóstico y el especialista evaluará la necesidad de tratamiento médico o quirúrgico en el curso de su evolución.

Señales de alerta
La doctora Pilar Arnaiz señala que los padres deben sospechar de cardiopatía frente a los siguientes síntomas y signos:
En lactantes
No sube de peso adecuadamente, pese a la supervisión de la lactancia.
Presenta cuadros bronquiales y pulmonares a repetición.
Se cansa al alimentarse y presenta sudoración profusa.
Revela un soplo cardiaco en el examen físico.
Presenta cianosis (coloración azul de la piel), que aumenta al llorar, defecar o alimentarse.
Evidencia rasgos físicos de una enfermedad genética.
Hallazgo de cardiomegalia (corazón grande) en radiografía de tórax.

En escolares y adolescentes
Hipertensión arterial.
Soplo cardiaco o arritmia.
Fiebre por más de 7 días con dolor o aumento de volumen de las articulaciones.
Dolor al pecho intenso, especialmente durante el ejercicio.
Presencia de Síndrome de Marfán (desorden hereditario del tejido conectivo).
Antecedentes familiares de Miocardiopatía Hipertrófica o arritmias graves como el síndrome de QT largo y síndrome de Brugada.

Fuente: Artículo publicado en Revista PadresOk.

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