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Un viaje seguro

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Baby in a back seat located child safety seat

La ley de tránsito dispone el uso de sillas especiales para los niños de hasta cuatro años, y además indica que los menores de hasta ocho años deben viajar sólo en los asientos traseros del auto.

En Chile, cada año mueren 150 menores de 12 años y otros 7 mil resultan lesionados en estos accidentes. Los pequeños pasajeros son los más vulnerables al momento de una colisión, porque sus cuerpos –si no están sujetos a una silla protectora- fácilmente “vuelan por el aire”, y salen literalmente “disparados” con mayor fuerza, aumentando el riesgo lesiones más graves.

Si el 90 por ciento de las personas en Chile usara cinturón de seguridad, se evitarían unas 200 muertes al año, según estimaciones de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito. Lamentablemente, la norma se cumple en menos de un 60 por ciento.

No obstante, cuando van niños a bordo, la seguridad no es un juego. Por eso existe una serie de disposiciones para proteger a los menores que viajan en auto, como por ejemplo cuidar que las puertas queden bien cerradas, que los niños viajen en el asiento trasero y en una silla especial de seguridad.

En caso de un accidente, una protección adecuada puede reducir en un 54 por ciento las lesiones cerebrales, en un 64 por ciento las heridas faciales y en un 58 por ciento las lesiones pulmonares. Por el contrario, al viajar sin cinturón, aumenta en un 5 por ciento las probabilidades de muerte si la persona es expulsada fuera del vehículo.

Recuerde que aunque su recorrido sea breve, es conveniente seguir todas las medidas precautorias. Nunca están de más.

Silla adecuada para cada edad
Es importante que la silla sea adecuada al peso y edad del pequeño, para que realmente sean seguras. La parte superior de las orejas del niño deben estar por debajo de la parte superior del asiento de seguridad. Si la cabeza sobresale, el pequeño podría sufrir fracturas graves al cuello.

Los cinturones de seguridad no están diseñados para niños, pues quedan “nadando” en ellos o sujetos inapropiada y peligrosamente del cuello o muy arriba de la cintura.

Además, aunque sólo se realice un trayecto corto y a baja velocidad, el menor debe ocupar su silla de seguridad. En el caso de un accidente a sólo 30 kilómetros por hora, una persona es lanzada hacia el parabrisas con una fuerza equivalente a seis veces el peso de su cuerpo.

La Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito recomienda que las sillas de seguridad tengan sujeción de cinco puntas, es decir, dos correas a los hombros, dos a las caderas y una en la entrepierna. Si el menor se acostumbra desde pequeño, seguramente después no le parecerá incómoda.

Además, las sillas deben tener una base firme de plástico que le dé forma, y un acolchado cómodo en el que se sienta al niño.

Recomendaciones importantes

· Nunca utilice una silla que haya estado en un accidente. Aunque en apariencia esté en perfecto estado, puede haber sufrido deterioros estructurales en su interior que impedirán que proteja adecuadamente al niño.

· No reemplace partes de la silla de seguridad ni realice modificaciones sin la asesoría de un especialista.

· No comparta el cinturón de seguridad del asiento delantero con un niño, ya que en caso de un accidente, el menor sufrirá la compresión del cuerpo del adulto sobre él.

· Antes de partir, verifique siempre que la silla esté bien ajustada al cinturón de seguridad del asiento del auto.

· No saque al niño de su silla de seguridad mientras el vehículo está en movimiento.

· Si por alguna emergencia un bebé necesita ir en brazos de un adulto, esta persona debe viajar en el asiento trasero.

· Enséñeles a los niños a no asomarse por las ventanillas del auto ni pararse del asiento. Tampoco deben bajarse del automóvil antes que los adultos, y cuando desciendan, conviene que lo hagan por la puerta que da hacia la vereda.

· Use usted también el cinturón. Los niños aprenden con el ejemplo.

Fuente: Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito; “Cuidando a tu hijo”, Dra. Patricia Salinas; “La Supervisión de Salud del Niño y del Adolescente”, Unicef; Cosco, Baby Planet.

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