Técnicas de Reanimación Cardiopulmonar: Lo que todo adulto debe saber – PadresOk

Técnicas de Reanimación Cardiopulmonar: Lo que todo adulto debe saber

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En Chile la primera causa de muerte en los niños entre 1 y 4 años es la asfixia por inmersión. Cada año unos 100 pequeños pierden la vida en un curso de agua, el que puede ser de muy poca profundidad y de todas formas provocar el fallecimiento del menor afectado o, en caso de sobrevivir, dejarlo con un daño neurológico severo e irreparable.

Lamentablemente, las graves consecuencias de las asfixias por inmersión se explican porque en la gran mayoría de los casos las personas no saben qué hacer frente a este tipo de accidentes, en los que prevenir, reaccionar a tiempo y aplicar técnicas de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) son fundamentales. La Dra. Katherin Falck, Médico Gestor de Calidad de HELP, explica que una vez producida esta emergencia “si se procede al rescate y se aplica el RCP, aunque sea básico, en los primeros 3 a 5 minutos es probable que el pronóstico del niño sea mejor. De lo contrario, las posibilidades de sobrevida o de ausencia de daño neurológico grave son menores al 5%”

Con la llegada de la temporada de piscinas los niños están más expuestos, sobre todo porque son muy curiosos y tienen escasa percepción del peligro. Sólo basta poco tiempo sin la supervisión de un adulto y apenas 5 centímetros de agua para provocar un grave accidente.

La Dra. Falck señala que los niños se ahogan en silencio. “Debido a la sumersión inicial se produce una pequeña aspiración de agua a los pulmones, lo que genera un reflejo protector que cierra la vía aérea (laringoespasmo). Si el período de sumersión se prolonga hay una gran disminución del oxigeno en los órganos (hipoxia), especialmente en el cerebro. A raíz de la misma hipoxia, finalmente el laringoespasmo protector cede y se produce entrada de agua a los pulmones”, explica la especialista.

Prevenir es lo más importante
La Dra. Falck comenta que en este tipo de accidentes la prevención es clave:

– Si se dispone de una piscina en casa, ésta debe tener rejas y usar una llave para acceder a ella. La reja que rodee todo el perímetro de la piscina debe tener una altura mínima de 1,5 m y 10 cm o menos de distancia entre las barras verticales.
– Hay que evitar que dentro y alrededor de la piscina haya elementos atractivos para los niños, como juguetes, porque es una tentación para meterse al agua.
– Las «alitas» no son salvavidas confiables, por lo tanto, no hay que confiar que si los niños las usan están protegidos.
– No permita «hazañas» de adolescentes en su piscina, como piqueros, concursos de resistencia bajo el agua, etc. Prohíba las «chinitas» y otras bromas de los niños mayores.
– Mantenga un sistema de limpieza del agua controlado y supervisado por profesionales.
– Evite el ingreso a piscinas de personas bajo el efecto del alcohol, drogas o medicamentos que puedan alterar su estado de alerta. (Ej: ansiolíticos).
– El uso de alarmas o cobertores de protección para la piscina son medidas de seguridad complementarias a la reja y, por supuesto, no remplazan jamás la supervisión del adulto.

Respecto a enseñar a nadar a los niños, la especialista explica que los más pequeños en general sólo tienen la capacidad motora para aprender a nadar desde los 4 años en adelante, por lo que cualquier curso de natación antes de esa edad debiera ser más bien de familiarización con el ambiente acuático. “Aunque su hijo sepa nadar, no debería estar solo en una piscina. Las asfixias por inmersión también se producen en niños que saben nadar, fundamentalmente por accidentes que implican pérdida de conciencia dentro del agua”, indica la Dra. Falck.


¿Qué hacer frente a un accidente por inmersión?

La especialista de HELP explica que frente a un caso de asfixia por inmersión lo más importante es la administración inmediata de RCP. Los pasos a seguir son los siguientes:

1) Retire a la persona del agua.

2) Si no responde a estímulos, no respira o lo hace con dificultad, comience a la brevedad maniobras de reanimación cardiopulmonar básica. Mientras pida ayuda llamando a un servicio de rescate médico.

3) Coloque al paciente sobre una superficie dura como el suelo.

4) Inicie compresiones torácicas enérgicas y rápidas en el centro del pecho, con frecuencia de por lo menos 100 por minuto.

5) Solo si se siente capacitado o tiene conocimientos intente despejar la vía aérea mediante una maniobra de inclinación de cabeza y elevación de mentón, para luego administrar 2 ventilaciones boca-boca en adultos y boca-boca nariz en niños pequeños.

6) Si va a administrar ventilaciones debe seguir una secuencia que parte siempre por 30 compresiones torácicas, luego 2 ventilaciones para rápidamente volver a realizar 30 compresiones, seguidas de 2 ventilaciones y así hasta que el paciente recupere el conocimiento o llegue personal calificado a relevarnos.

7) Si no sabe o tiene reparos con realizar respiración boca a boca, concéntrese sólo en realizar las compresiones torácicas. Esto por sí solo ya es de gran ayuda para el paciente, recuerde que deben ser por lo menos 100 por minuto y enérgicas.

Es muy importante nunca dejar solo al niño ni hacer maniobras para extraer agua de los pulmones ya que éstas sólo demoran la reanimación.

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