Golpes y caídas en los niños: Lo que hay que saber – PadresOk

Golpes y caídas en los niños: Lo que hay que saber

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Cuando los niños comienzan a pararse y a gatear, aumenta el riesgo de que se caigan y golpeen. Y aunque como indica el doctor Carlos Hinzpeter, médico del Centro Pediátrico de Pacientes Críticos de la Clínica Las Condes, y autor de la página web www.noaccidentes.com , no hay que sobredimensionar todos los golpes, “es bueno saber cuáles son los que merecen preocupación y cómo los podemos enfrentar para evitar consecuencias mayores”.

Aparte de las lesiones traumatológicas, que son de fácil detección pues causan un fuerte dolor al niño y un impedimento inmediato de realizar sus actividades con normalidad, existe una serie de accidentes cotidianos que son necesarios de reconocer y evaluar para tomar la decisión adecuada, ya sea la atención oportuna en el hogar o bien el traslado inmediato a un centro asistencial.

El cirujano pediátrico y jefe del Servicio de Urgencia Escolar de la Clínica Alemana, Guillermo Correia Dubos, aclara que las principales lesiones que sufren los niños durante sus primeros dos años de vida son los golpes en la cabeza provocados por las naturales caídas que acarrean sus primeros pasos, y las quemaduras y envenenamientos ocasionadas por sus acciones exploratorias del mundo. Otra causa frecuente de accidentes son los atoros con objetos pequeños, como pilas o botones, por ejemplo. Hay que estar atentos también a los golpes que se producen en los jardines infantiles, en la hora de los recreos especialmente y en las piscinas y plazas, donde es común que los pequeños se caigan de los columpios o resbalines. Además, hay lesiones importantes que ocurren dentro del automóvil, cuando los pequeños no van sujetos con un cinturón de seguridad adecuado a su edad o cuando viajan en brazos de otra persona.

Pero ¿cuándo una caída es relevante?. El doctor Correia explica que hay que preocuparse de inmediato cuando hay pérdida de conocimiento, cuando se está ante heridas que sangren profusamente, o también cuando ocurra una deformación evidente de alguna parte del cuerpo.

Golpes en la cabeza

Una de las escenas más frecuentes en los hogares donde hay bebés que comienzan a caminar son los golpes en la cabeza y sus respectivos “chichones”. Según comenta el especialista, “todo golpe en la cabeza merece ser examinado y visto por expertos para establecer si hay daño o no en el cerebro mediante un adecuado examen clínico y, a veces, según los hallazgos, efectuar radiografías o scanners, en especial cuando hay pérdida de conocimiento”.

La observación del menor es lo más importante, ya que los síntomas de un golpe de importancia pueden ser evolutivos. La persistencia de vómitos, los dolores de cabeza intensos del niño y, básicamente, los cambios de comportamiento del pequeño, son indicios de que algo anda mal. Es lo que los expertos llaman “el síndrome post contusional”, el cual se puede evitar si es que se ha actuado correctamente ante un golpe en la cabeza. “Lo fundamental es el reposo”, dice el especialista, aunque aclara que eso no significa que el niño se duerma de inmediato. “El sueño generalmente acompaña estos golpes, pero lo importante es que el pequeño no se duerma las primeras horas después de ocurrido el accidente. Lo importante es que respire, que su aspecto se vea rosado y que se mantenga despierto”.

MEDIDAS DE PREVENCIÓN

– Reemplace los andadores para bebés con ruedas por alternativas fijas.
– Corra muebles altos y pesados hacia las paredes.
– Asegure a los niños con un cinturón de seguridad cuando estén en sillitas altas, columpios o hamacas.
– Mantenga sillas y mobiliario -especialmente la cuna y el mudador- lejos de ventanas y cortinas.
– No deje ni por un segundo al bebé sin supervisión sobre muebles o mudadores.
– Elimine de la cuna móviles colgantes cuando el bebé aprenda a pararse.
– Instale rejas de protección en las ventanas.
– Instale puertas de seguridad al comienzo y al final de las escaleras.
– Fije las alfombras para evitar tropiezos.

Fuente: artículo publicado en Revista PadresOk.

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