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Claves para cuidar a nuestros hijos de la influenza

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Vacunación

Mejor prevenir que curar es la consigna cuando se trata de esta enfermedad, especialmente cuando se trata de los más pequeños. Cómo protegerse, cómo evitar fuentes de contagio y cómo reconocer sus síntomas son parte de lo que encontrarás en la siguiente nota.

Con el registro de los primeros casos de influenza en Chile, y el comienzo de la vacunación en la población de riesgo, la importancia de tener información sobre esta enfermedad es fundamental para ponerle atajo, en especial cuando se trata de nuestros hijos.

Cada año, miles de niños contraen influenza estacional, corriendo el riesgo de ser hospitalizados. Por eso, es fundamental vacunar a los menores en edad de riesgo (entre 6 meses y 6 años cumplidos) y pacientes con enfermedades crónicas respiratorias.

En la siguiente nota, el Dr. Eduardo Jerez, médico broncopulmonar infantil de Clínica Bicentenario, entrega consejos para pasar de mejor manera este período.

¿Cómo lo puedo proteger?

Según el especialista, esta enfermedad tiene una prevención general y una específica. En términos generales, siempre ayuda mantener a los niños alejados de personas enfermas, con síntomas respiratorios, que generalmente pueden darse en lugares concurridos como malls, supermercados, transporte público, entre otros.

“Se recomienda habituar al niño a lavarse las manos al llegar del colegio o después de salir de paseo. Esta debe ser una práctica que se origine con el ejemplo de los padres. Asimismo, es pertinente cubrirse la nariz y boca al estornudar o toser y un método es hacerlo tapándose con el brazo” comenta el Dr. Jerez.

En cuanto a las medidas específicas está la vacunación, a la que los niños que tienen más de 6 meses y menos de 6 años cumplidos pueden acceder sin orden médica si se trata de la impartida por el Ministerio de Salud. Es recomendable que los niños fuera del rango etario de riesgo también puedan vacunarse cuando presentan una enfermedad de carácter crónico, explica el médico.

Una consideración importante es que, como toda vacuna, puede provocar síntomas indeseados, pero que en la generalidad de los casos son menores y nunca tienen la misma gravedad que adquirir la enfermedad sin estar vacunados.

¿Cómo se contagia?

Es importante tener en cuenta que se puede contagiar la influenza incluso antes de saber que se está enfermo y que dentro de los primeros 3 a 4 días de inicio de los síntomas, es el período más contagioso. Los niños, junto a personas con sistemas inmunes debilitados, pueden contagiarse más fácilmente y a su vez contagiar a otros por más tiempo.

 Principales síntomas

Como primer paso para identificar si nuestro hijo padece Influenza, debemos estar atentos al llamado Enfermedad Tipo Influenza (ETI) que es un cuadro que se presenta habitualmente con fiebre, tos, dolor de garganta, congestión nasal y, en general, molestias generales y dolores musculares, a veces con dolores de cabeza, calofríos, fatiga, vómitos y diarrea.

Si bien la mayoría de las personas con influenza se recuperan entre 4 días a menos de dos semanas, algunas pueden sufrir complicaciones, por lo que hay que estar atentos.

¿Qué hacer si hay sospechas de la enfermedad o se está enfermo?

Lo primero que debemos hacer cuando veamos estos síntomas en nuestro hijo es consultar un médico. Si la enfermedad se diagnostica precozmente, el médico aparte de indicar las medidas generales, puede recetar un antiviral, medicamento similar a un antibiótico para acortar el curso de la enfermedad y suprimir las complicaciones.

Las principales recomendaciones son:

  • Mantener al menor dentro del hogar hasta 24 horas después que la fiebre pase, a excepción de tener que visitar al médico.
  • Taparse la boca al toser y la nariz al estornudar.
  • Destinar una habitación solo para el pequeño enfermo y hacer que solo una persona lo atienda.
  • Hacer que el niño beba mucho líquido y descanse.
  • Tener especial cuidado con las mujeres embarazadas. Además de estar vacunadas, se recomienda que no cuiden a niños enfermos hasta que se recuperen.

Finalmente, el doctor Jerez señala que la vacunación tiene un efecto llamado “reclutamiento”, lo que significa que al vacunarse un individuo genera una “protección” natural a su entorno. Por eso, la recomendación es que quienes convivan con menores de 6 meses que no pueden vacunarse, lo hagan, ya sean sus padres, hermanos, abuelos o cualquier persona que tenga un rol de cuidado para el menor.

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