Estimular sin apuro… – PadresOk

Estimular sin apuro…

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No es extraño que las conversaciones paternas giren en torno a las hazañas y destrezas de sus retoños, pero -a veces- lo que comienza como una ‘chochería’, comprensible, termina como una verdadera carrera por ver cuál de ellos tiene al hijo más precoz o al más capaz.

Así como no es adecuado que los niños vivan en forma adelantada la adolescencia -porque se pierden etapas esenciales de su infancia, que jamás podrán repetir- tampoco es recomendable que los bebés se salten ‘eslabones’ esenciales para construir un óptimo desarrollo. Por eso, la clave es estimular sin forzar ni apurar.

Disciplinas como la llamada atención temprana hacen hincapié en este punto, argumentando que si los padres le dan tiempo a sus hijos para que manifiesten su iniciativa, su deseo de hacer y no se apresuran en ‘ayudarlo’, por ejemplo, a abrocharse los botones, lo están reconociendo como una persona capaz. Cuando los menores se percatan de esto, se sienten más confiados y seguros de sí mismos, condición que los incentiva a lograr nuevos aprendizajes por sí solos.

¿Qué hacer con ellos?

Entre los 0 y los 3 meses

El contacto piel a piel es vital en este periodo. Por eso, una de las mejores actividades de estimulación aquí  es el masaje. También puedes mostrarle objetos con contrastes de colores, como negro-blanco, azul-blanco y rojo-blanco; cantarle y mecerlo; permitirle que escuche música con ritmo constante y armónico; bañarlo y poner en el agua elementos de diferentes texturas; elaborar muñecos o guantes de tela, toalla o terciopelo; y sobre todo, hablarle constantemente.

Entre los 3 y 6 meses

En esta etapa se amplia el mundo sensorial del pequeño, por lo que cobran importancia objetos sencillos que él puede agarrar, presionar, llevarse a la boca, seguir con su mirada y rodar. Cárgualo de frente para que observe todo a su alrededor; repita los sonidos que él emite; léele cuentos con imágenes de colores y permítele que experimente diferentes texturas gratas. Expónelo a diferentes olores y objetos de distinto volumen, planos y colores de contraste. Cántale rimas y versos, y arrúllalo. Póngalo sobre pelotas inflables, jueguen con títeres de dedos y coloque objetos sonoros fuera de su campo visual, para que identifique la fuente de sonido.

De 6 a 9 meses

Mientras van en el auto, coloca un CD para escuchar música con su hijo, pónle un móvil u objetos que pueda tomar y llevarse a la boca o sacar y hacer calzar. En la casa, escóndele objetos o jueguen a esconderse. Sáqualo al parque y pónlo a gatear sobre diferentes superficies. Siéntalo sobre lugares con diferentes colores y texturas.

Entre los 9 a 12 meses

En este periodo comienza a moverse por sí mismo, a ejercer control sobre los objetos y a identificar sus juguetes favoritos. Tómalo de la mano y llévelo a caminar, expónelo a distintas texturas y temperaturas, facilítale móviles y rompecabezas elementales. Jueguen con pelotas de diversos tamaños, texturas y materiales, que se desinflan y vuelven a inflarse por sí solas, como las de espuma. Los libros de cartón resistente son ideales, al igual que aquellos con dibujos en relieve o elementos interactivos como botones que hacen sonidos y solapas que se abren.

 

 

 

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